Derecho y deber de la educación

La educación es un derecho que debemos cumplir entre todos. Cierto es que según el país, territorio o a lo que se refiere a diferenciaciones entre espacios, ésta tendrá una importancia u otra, ésta se delimitará a unas edades u otras, pero siempre teniendo en cuenta que es un derecho del ser humano.

Así pues, me gustaría hablar en mi propio espacio de la educación que se les proporciona a algunas personas que tienen ciertas dificultades. A las personas con alguna dificultad auditiva.

Entiendo, que en los tiempos en los que estamos la educación de dichas personas ha debido evolucionar, pero no se trata únicamente del desarrollo que haya podido existir en diferentes recursos que utilizar para el “fácil” acceso a estas personas en cuanto a enseñanza, sino que se trata de la voluntad, de la motivación como docentes o de la predisposición, al menos, que tengan estos docentes de hacer uso de todos aquellos recursos que existen para poder ejercer su deber como docentes y aplicar ese derecho a los alumnos y a las alumnas. Y comento esto por que conozco algún que otro caso en el que, dado que el o la alumna con esta dificultad sensorial tiene una buena base de lectura labial y ese o esa alumna sí que está motivada al 100% por sus estudios, el o la docente se olvida de que entre todos sus alumnos existe esa persona que necesita de alguna adaptación. En el caso que conozco personalmente el fallo “más tonto” fue con el que se quedó peor. Todo era tan sencillo como buscar entre vídeos, alguno que estuviese subtitulado para que el alumno pudiese seguir el hilo de lo que se comentaba en dicho vídeo, pero la profesora no se acordó de ello, así que el docente tuvo que indagar en la red y buscar de nuevo el vídeo con una intérprete a su lado que, poco a poco, pudiese comentarle todo lo que en el vídeo se le explicaba o sucedía. Con tanta sorpresa que, al buscarlo, encontró uno que estaba subtitulado. ¿Tan difícil era hacerlo bien desde un principio?

Hay que empezar por el principio. Y ese principio lo encontramos en la formación que tienen hoy en día los docentes. El docente tiene que tener claro que su herramienta de trabajo es la persona y no la máquina, por lo que éste deberá disponer de algunas características para poder ejercer como ello, como la empatía, la comprensión, etc. Es por ello que lo que debemos intentar es que docentes sean aquellas personas que realmente lo quieren ser por vocación propia.

Bien, me gustaría añadir, a parte del toque de atención hacia todos aquellos docentes que tienen a su cargo alumnos con alguna necesidad específica, que el facilitarnos entre todos materiales que podamos utilizar, que podamos compartir, que podamos adaptar en según qué situaciones, que podamos disfrutar con aquellos que van a ser realmente los que se van a beneficiar de ellos, es una buena manera de unificar materiales didácticos, de unificar criterios, de unificar metodologías y, sobre todo, de ayudarnos entre todos cuando nos encontremos en situaciones que no sabemos como solucionar y entre todos podamos aportar nuestro grano de arena para que, entre todos, podamos seguir aprendiendo.

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